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Sexto domingo después de Pentecostés
6 de Julio de 2008
Para las lecturas haz click aqui
Genesis 24:34-38, 42-49, 58-67
Salmo 45: 11-18
Romanos 7:15-25a
Mateo 11:16-19, 25-30
Hay una historia de un hombre que arriesgó su vida para salvar a un niño atrapado en un edificio en llamas. La puerta se bloqueó, la habitación se llenó de humo, y el niño no había podido encontrar su camino. Su salvador irrumpió en la casa con temerario abandono, el joven fue salvado de una muerte segura. Cuando el muchacho fue llevado desde el edificio en llamas al aire libre, dijo, "Gracias por salvar mi vida."
El hombre miró profundamente en los ojos del chico y habló: "Sólo asegúrate de que salvar tu vida ha valido la pena."
¿Asegurate de que salvar tu vida vale la pena?. ¿Es nuestra vida digna de ese riesgo y el costo del que nos salva?
¿Qué es una vida digna de ser salvada? ¿En qué punto se puede decir que es demasiado el dinero gastado en salvar una vida? La respuesta es que no se puede colocar un precio en dólares al valor de una vida humana. Vamos lejos, nos atrevemos para salvar a una persona, ¿sabemos cuan preciosa realmente es la vida que salvamos?. Tengo que preguntarme a mi mismo,¿es mi vida lo suficiente valiosa para que alguien arriesgue la suya por mi?.
¿No estamos, la mayor parte del tiempo, enredados en una telaraña de falsedades y engaños que hemos tejido nosotros mismos?. El pecado, el engaño, las mentiras son tan antiguos como la humanidad. Martín Buber, filósofo y teólogo cree que somos los primeros mentirosos en toda la creación. Buber dice: la mentira fue solo posible después de que una criatura, el hombre, fue capaz de concebir la verdad.
Aquí en Nueva York, el acto de confesión se ha convertido en una expresión artística. Durante el primer semestre de 2006, dos artistas de un singular “happening” Laura Barnett y Sandra Spannan crearon una exposición en una tienda en Manhattan, que permitió que los transeúntes aliviaran su culpa.
Las dos mujeres vestidas como lavanderas del siglo 19 se sentaron en la vitrina, una de ellas subrayando las palabras en el vidrio de "Lave sus trapos sucios”. Confidencial el 100 por ciento. Anónimo. Gratis."- Los curiosos se alentaron a escribir sus más profundos secretos sobre trozos de papel. Cuando había desaparecido de la vista, las mujeres recogieron sus confesiones y las mostraron en el vidrio para que todos lo vieran.
Los pecados y secretos oscilaron entre ligeramente humorísticos a sórdidos:
"Quiero ver SUVs explotar. Esas personas son tan egoístas."
"Mi novia y yo creo que Osama Bin Laden tiene una dulce cara."
"Me burlo de mi amiga que esta detrás de mi. Me carga mucho. Me preocupa que diría ella sobre mi? ¿Eso significa que e realidad no somos amigas? Las relaciones humanas son infinitamente confusas! "
"No he dormido con mi esposo en un año y estoy a punto de comenzar un romance con ______."
"Todavía no he visitado la tumba de mis padres".
"Estoy noviando con un hombre casado y obtengo una compensación económica a cambio de su sentido de culpa. Tengo 25 y él es un millonario. Merece la pena ser joven."
"Nueva York me hace sentir solo."
Barnett dijo al New York Times que ellas a menudo se sentía abrumadas de los pecados ajenos: "Vamos allí, y la vitrina está vacía, y nos vestimos de blanco. Y al final, la vitrina está llena, y estamos cubiertas con tinta, todo lo que quiero hacer es tomar un baño.
No entiendo mis propios actos: no hago lo que quiero y hago las cosas que detesto. El querer está a mi alcance, el hacer el bien, no. De hecho no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. ¡Infeliz de mí! ¡Quién me librará de este cuerpo de muerte! Indica apóstol Pablo a la comunidad cristiana de Roma hablando de su propia lucha interna.
¿Acaso no hemos estado allí junto con Pablo, luchando con nuestros propios demonios? ¿A qué distancia está el héroe del villano? ¿No somos capaces de grandeza y el egoísmo al mismo tiempo? De hecho no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.
Pablo vive en el contexto del primer siglo del cristianismo cuando las líneas de división entre el Judaísmo y el Cristianismo no eran claras aún. Fue en medio de la lucha para decidir si los nuevos cristianos conversos habían de obedecer las leyes que los judíos cristianos seguían.
Pablo preside el momento en que el cristianismo pasó de una secta judía entre muchas a definirse claramente como un nuevo movimiento religioso.
Siempre deben entenderse las cartas de Pablo como un diálogo con los seguidores y opositores de sus opiniones sobre el tema. Para el judío-cristianos, por falta de mejor nombre, si usted sigue la Ley de Moisés, que es la Torá y las interpretaciones rabínicas de la misma, usted esta a bien con Dios. Para Pablo, dicha posición en realidad nos perjudica en nuestra relación con Dios por que
para él, no hay nada que podamos hacer con nuestros propios esfuerzos para ser irreprochables en frente a Dios. Para él, todos hemos pecado y estamos condenados, y todos los que creen que están justificados se engañan, por que sin Dios nada podemos hacer para la justificación.
Estamos salvado, liberados de la jaula del pecado no por nuestros esfuerzos propios, sino porque Dios nos ha amado antes y en el sacrificio de la cruz el da la llave para salir de ella. Nuestra respuesta a la invitación de Dios a la libertad, es aceptada humildemente ya que sin Él no podemos hacer nada.
Si usted va a una reunión de Alcohólicos Anónimos le dirán que el camino hacia la recuperación, pasa por admitir nuestra incapacidad para deshacernos de la adicción. Parece paradójico, ¿eh? Al admitir que no podemos terminar nuestra adicción, y que confiamos en un poder superior, las personas han dejado de beber y tomar drogas para el resto de sus vidas. Aquí, en el Redentor, me encontré con una señora que ha estado sobria durante 60 años, ella ahora parece una señora de iglesia, pero antes ella era una dama del bar.
Si queremos salir a la luz de nuestro personal calabozo, y caminar hacia la libertad de la esclavitud del pecado y de la muerte, sólo tenemos que asirnos del sacrificio de Jesús en la Cruz. No es necesario la práctica de meditación, o convertirse en vegetarianos o seguir un conjunto de normas, sólo tenemos que asirnos de la cruz , admitiendo que estamos atrapados y no podemos salir por nuestra propia cuenta.
Alguien nos ha rescatado.
Por supuesto, todos hemos sido rescatados. Alguien pagó el costo final
para arrebatarnos de la muerte. Ese alguien es Dios. La historia de
nuestro rescate por Jesucristo y nuestra respuesta al ser rescatados-se
encuentra en el corazón del evangelio.
¿Cuál es la respuesta adecuada a ese rescate? ¿Cómo vamos a vivir
sabiendo que hemos sido salvados a tan gran precio? La exhortación de
Pedro se puede resumir en una palabra: "Acuerdate".
Pedro dice (v. 18), sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra
vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas
como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin
tacha y sin mancha, la sangre de Cristo. Primera de Pedro dice que
hemos sido rescatados por Dios a un excelente precio. Dios permitió su
precioso Hijo morir en nuestro nombre. Su alma fue derramada para cada
uno de nosotros. Pedro nos exhorta a recordar con gratitud este acto de
redención. Y porque Jesús confió en Dios en la cruz, e nos invita ha
hacer lo mismo en las nuestras.
Porque Dios le dio tanto para rescatar a nosotros, realmente podemos
confiar en Dios. Eso es lo que dice 1 Pedro (v. 21): Por medio de
Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó y le dio un lugar de
honor en su reino. Por eso ustedes han puesto su confianza en Dios y
están seguros de que él les dará todo lo que les ha prometido.
Pedro escribe, 23 Dios les ha cambiado su modo de vivir. Es como si
ustedes hubieran vuelto a nacer, no de padres humanos, que finalmente
mueren, sino gracias al mensaje de Dios. Y es que ese mensaje da vida y
nada puede destruirlo (v. 23). Dios nos ha rescatados a un gran costo.
En Cristo tenemos un nuevo arrendamiento en la vida. ¿Cómo honrarlo?
¿Cómo va a causar que ustedes se decidan a vivir de otra manera? ¿Cómo
asegurarse de que su vida vale la pena salvarse?
Anne Rice es una de las más leídas autores en el mundo. Su
best-sellers-en particular, su serie de libros gótico llamados
"Crónicas del Vampiro"-han vendido más de 100 millones de ejemplares.
Después de pasar la mayor parte de su vida adulta considerandose a s
misma como atea, Rice se convierte de nuevo al cristianismo en 1996.
Ella ha centrado desde entonces sus escritos en temas religiosos. Su
más reciente libro se titula Cristo el Señor: El Camino a Canán. Ella
recientemente permitió a los lectores de la revista Time preguntarle lo
que quisieran. Cuando un lector le preguntó por las razones para su
conversión, Rice resumió su conversión con estas palabras:
Los estadounidenses siempre creen que uno haya a Cristo después de
un accidente o una enfermedad o una muerte de un ser querido pero en mi
caso es simplemente la culminación de una búsqueda. Yo luche con un
montón de preguntas teológicas y, a continuación, una tarde, pensé, Te
quiero, quiero volver a Ti.
Que el Amor de Jesús es suficiente para ti y para mí para hacer de nuestra vida merecedora del sacrificio de Jesús.
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