| Tener o Ser? |
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| escrito por Fr. Juan Quevedo-Bosch | |||||||
| Saturday, 10 de October de 2009 | |||||||
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Décimo Noveno domingo después de
Pentecostés
11 de Octubre de
2009
Leyendo el pasaje del Evangelio de hoy me hizo pensar de un amigo sacerdote muy querido, quien siempre tuvo ambiciones mas grandes, pero que al final llego solo a alcanzar una posición de cierta preeminencia, pero no la que el esperaba. Por las leyes de la Iglesia ahora le corresponde retirarse y abandonar su posición, y esta sufriendo mucho por ello. Me he escrito con el con frecuencia y nada parece convencerlo de que ahora es el momento de dejarlo todo. Ante lo inevitable, busca soluciones descabelladas que lo mantenga cerca de todo aquello que le recuerda lo que el tenia. Pienso en el pasaje del evangelio de hoy, ese joven rico que se encuentra con Jesús en el camino y que ha cumplido con todos los mandamientos, pero según Jesús le faltaba solo una cosa para entrar de plano en el camino de la vida y era despojarse de todos sus bienes y repartirlos la ganancia de su venta. Pienso que ese joven rico Jesus le dijo lo mismo que muchos miles de anos Dios le dijo a Job, no es lo que tienes, no es tus posesiones materiales, no es tu prestigio, no es tu posición social, no es tu conocimientos, no es nada de lo que tienes, lo que por si mismo te va a entrar en el camino de la vida. Lo que eres es mas importante y lo que tienes debe estar usado en función de lo que eres y no al revés. Job, que era justo como el joven de la historia de Jesús, aprendió la lección duramente, pues tuvo que aprender que solo lo que era el, un hombre justo y leal a Dios, era mas importante que todo lo que había acumulado en su vida. Que lo que era el, era lo que debía determinar lo que el tenia. Jesús reconoce que la orientación de su vida es excéntrica , el centro esta fuera de El, el centro esta en El Otro por excelencia, por extensión mis recursos no están dentro de mi, ni en otras personas, ni en lo que poseo o en le mundo material mis recursos a los que apelo cuando estoy en el situaciones limites, de enfermedad, tragedia y muerte o en alegría esta en Dios, completamente, radicalmente diferente de mi, que es definitiva lo que quiere decir que Dios es Santo. A menudo vemos la vida como semicírculo, el semicírculo de los logros o fracasos de uno mismo, el semicírculo de la aprobación o rechazo de los que nos rodean, del grupo, de la sociedad, el semicírculo del conocimiento, de las propiedad, los recursos que hemos acumulado en nuestras vida, el semicírculo de la salud, de la fuerza juvenil al decaer del anciano. Todos esos altos y bajos del existir al momento de la muerte se vuelven a cero. Nada queda de lo logros o fracasos, de la fama o la infamia o lo que poseemos, nada queda de la salud o la enfermedad. Nada de eso podemos llevarnos y ante lo inevitable, ante la finitud, lo transitorio de la existencia, entonces comenzamos a pensar que a lo mejor eso no era todo, que había mas de este semicírculo de nuestra posibilidades humanas, semicírculo del ego, sociedad o de lo material, semicírculo del cuerpo, estos son semi-círculo del aquí. Pero la orientación de la vida que propone Cristo, siguiendo la metáfora, la imagen geométrica, es un circulo. Hay otro semicírculo que completa nuestra vida, uno cuyo significado esta mas alla del aquí pero que conecta con el aquí, pero que se encuentra firmemente anclado en el "alla". Con semicírculo de lo alto, de Dios, nuestra vida se hace circular, pero no depende de los logros del yo, ni de la aprobación del grupo o de lo que acumulemos en vida, sino de nuestra relación con Dios, no depende ni siquiera de si vivimos o morimos. Una vida centrada en Dios nos da una libertad increíble, por que lo que hagamos para acumular experiencias, habilidades, conocimientos no va a determinar al final quienes somos. Tener debe estar siempre en funciones del ser. Una vida centrada en Dios nos da una libertad increíble, por que al final lo que la gente piense o no de nosotros, no significara nada, siempre y cuando seamos justos. Una vida centrada en Dios nos da una libertad increíble, por que lo que acumulemos o no, no determinara quienes somos, sino que hoy podemos tener y mañana como Job no tener, pero seguimos siempre fieles a Dios, a las relaciones de amor que hemos logrado construir en esta vida. Jesús propone una re-consideración de la vida, una nueva perspectiva excéntrica, fuera del yo, del grupo y del mundo material para buscar su centro en "lo alto" "lo trascendente" en el "alla" y no en el "aquí". En eso consiste el "nacer de nuevo" que Jesus recomienda a Nicodemo. Jesús da su vida por esta posibilidad, es mas todo el ministerio de Jesús esta basado en esta premisa, posibilidad de que a pesar de lo maltratado de nuestras vidas, a pesar de lo dañados que hayamos estado, a pesar de lo sumidos en el pecado estemos el sigue apuntando hacia arriba, "hacia alla" "hacia Dios", hacia la completud. El poner el centro alla, mas que aquí cambiara todas nuestras prioridades, todos nuestras metas, todo el proposito de vivir. No es cuestión de fanáticos, no es cuestion de tomar el cool-aid de Jim Jonesese, es ver la vida como es, desde la perspectiva de Dios, no es hablar mas de Dios en la conversación diaria, ni venir mas a menudo a misa, ni siquiera es ser mas "religioso", es vivir en la libertad que Dios nos promete en su Hijo Jesús El Cristo. Entonces ignorancia o conocimiento, popularidad o infamia, riqueza o pobreza, éxito o fracaso seguirán ahí y tendrán una importancia limitada en nuestra existencia, pero estarán dominados por una narrativa mucho mas grande, reguladora, que ultimadamente nuestro significado no depende del conocimiento, la fama o la posesión, sino de Dios El cristianismo es el descubrimiento de esa realidad mas completa, de esta sagrada geometría de la vida, que pone nuestro semi-circulo, de muerte a vida, en el contexto de un circulo que tiene su comienzo en Dios y que a Dios habrá de regresar. El joven rico se fue triste, por que no tuvo el valor de cambiar, pero dice el texto que Jesús lo miro con carino, de la misma forma que el te mira a ti y a mi, cuando el nos invita a caminar con el y por temor nos negamos. Una ley de las relaciones humanas, dice que cada encuentro entre personas nos cambian a ambos siempre, no sabemos que paso después de que ellos se encontraron. No sabemos que paso después con la vida del joven rico que se encontró con Jesús, pero nadie a quien Jesús mira con cariño continua siendo el mismo. Jesús mismo al final del pasaje, deja la puerta abierta cuando dice que para Dios nada es imposible. En esa ilimitada posibilidad de la gracia de Dios descanso yo, cuando enmedio de mi apego a tener, olvido el ser, en medio de esa gracia sin fronteras que Dios nos extiende, descansas tu, cuando al invitarte con carino Jesus a completar tu vida, poniendo el centro de ella en el Cielo, te niegas. Que l gracia de Dios, para quien nada es imposible nos cubra a todos.
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| Modificado el ( Saturday, 10 de October de 2009 ) | |||||||
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